Por qué las trampas solas no bastan en Guttenberg
Guttenberg es un pueblo pequeño pero muy poblado, uno de los más densos del país. En unas pocas cuadras entre Boulevard East y Bergenline Avenue hay torres altas sobre los acantilados del río Hudson, edificios de apartamentos de ladrillo y casas de dos y tres familias pegadas una a otra. Cuando las casas comparten paredes, sótanos y tuberías, los ratones y las ratas tienen muchos caminos para llegar.
Atrapar ratones sin cerrar las entradas es como sacar agua de un bote con un hueco: se vacía un rato y se vuelve a llenar. Cada ratón que se atrapa deja espacio para el siguiente que llega del edificio de al lado, del sótano o de la calle. Por eso el sellado, también llamado exclusión, es la parte que hace que el resultado dure.
El otoño es cuando más se nota. Cuando empieza a hacer frío, los roedores buscan calor y comida adentro, y las llamadas suben de septiembre a diciembre. Sellar antes del invierno es mucho más fácil que sacar una familia de ratones que ya hizo nido en la pared.